1/14
mise en place

Casi listo

Back to story
2/14
Garnish

La decoración comestible del cocktail Margot

Back to story
3/14
Servicio

Bandejas con cocktails para nuestros invitados

Back to story
4/14
Amigos

Familia

Back to story
5/14
Cocktail

Rabastas Swizzle

Back to story
6/14
Charla

Lindas charlas con Alberto Martinez propietario del 1862 Dry Bar

Back to story
7/14
Trabajo

Work in progress

Back to story
8/14
Hermanos

Nacho, Adri y Chicho

Back to story
9/14
Gascogne Jewel

Not for me

Back to story
10/14
_DSC5159
Back to story
11/14
Work

Work in progress

Back to story
12/14
Duo

Un par de Rabastas Swizzles a punto de salir

Back to story
13/14
Cocktails

Margot & Gascogne Jewel

Back to story
14/14
Last call

Un poquito de brindis con amig@s

Back to story

Una noche detrás de la barra del 1862 Dry Bar

Posted on Ciudad 2 min leyendo 684 Vistas

El Dry Bar de la calle Pez, una institución de la coctelería en España, y hace tiempo un referente internacional

Esta es la historia a cerca de cómo acabé realizando un Guest Bartending. en el 1862 Dry Bar. Todo comenzó tiempo atrás cuando Alberto, amigo y propietario del local, probó mis armagnacs “Rabastas Blanche” y “Rabastas 6 años” y una vez decidido a ponerlos en carta, sugirió la idea de que yo realizara un Guest Bartender en su local para potenciar mi producto. Coser y cantar. Pusimos fecha, armé el menú con 4 obras de arte que ya conocía muy bien, una buen batching y  mise en place y a disfrutar.

El horario que habíamos propuesto fue de 21:00 a 00:00 h. Domingo. Ese día me presenté algunas horas antes con un súper maletón con ruedas que utilizo en mis eventos y la conciencia bien tranquila de haber realizado una gran mise en place. Llevaba el 80% preparado. Sólo me faltaba terminar de cortar y emplatar algunos de los maridajes, unas cuantas decoraciones, realizar algún batch de zumos y azúcares y poco más. Gracias a tantos años de experiencia con mi catering de coctelería www.fantasticbar.com aprendí a apreciar el valor del tiempo para este tipo de acciones y a llegar lo suficientemente antes y bien preparado para estar tranquilo y que todo salga genial.

Los últimos retoques antes de comenzar
Todo se chequea dos veces, y hasta 3 antes de comenzar

A las 20.50 h, 10 minutos antes de la hora señalada, ya estaba listo y ofreciendo cocktails a los primeros invitados, que luego fueron más, y luego muchos más. El evento tuvo el tempo perfecto. Fueron muchísimos amigos a visitarme y eso me llenó de alegría. Con el equipo del Dry Bar nos organizamos de tal manera para que siempre tuviera un momento para poder salir de la barra y saludar, o para explicar con cierto detalle que estaba haciendo esa noche yo allí, que era Armagnac Rabastas, incluso que era un Armagnac. Alberto es un gran anfitrión y  fue consciente de la necesidad de que yo alternara dentro de lo posible entre realizar cocktails y poder interactuar con los invitados que se acercaron esa noche a compartir esa esa experiencia con nosotros. Dedicarles un momento para decir tan solo hola, gracias por venir, o poder dar una explicación sobre algún sabor o cocktail en concreto o explicar que significa Rabastas, marca la diferencia. Ese es nuestro trabajo, hacer pasar a nuestros invitados un momento memorable y atender sus inquietudes.  

Un poco de double shake para entrar en calor
Bandejas llenas de cocktails

Todo fue perfecto. Los cocktails salían muy bien y en la barra nos lo pasábamos genial. Nuestros invitados estaban disfrutando de una gran noche.

Por mi parte me sentí muy a gusto al estar otra vez detrás de la barra de un bar fuera de lo que es un servicio de evento con Fantasticbar, mi catering de coctelería, y si esa barra era la del 1862 Dry Bar doblemente a gusto.

A medida que transcurría la noche, me encontré a mi mismo ágil, atento y rápido; vamos, sentí que no había perdido mi toque, confieso que nunca tuve duda de ello pero fue muy agradable haberme sentido a la altura de las circunstancias, técnicamente hablando. Al final esto es como montar en bicicleta y luego hacer lo mismo durante los últimos 22 años. La información técnica esta accesible al momento.

Las 3 horas de servicio se me pasaron demasiado deprisa porque me divertí muchísimo y me llevé el cariño de todos los que se acercaron a saludar y a apoyarme en este proyecto llamado Armagnac Rabastas. Y lo que está claro, es que volveré a realizar más Guest Bartender en otros templos de la coctelería de Madrid para seguir divirtiéndome trabajando, a la vez que doy a conocer nuestro noble destilado: Armagnac Rabastas. ¡Así que amigos, estar atentos a próximas fechas!

Al final del día, lo único que cuento es  la cantidad de sonrisas y buenos momentos que me llevo conmigo. ¡Gracias equipo!
Los cocktails de la noche

Compartir

Suscríbete para no perder ningún post

Registrate con tu email para recibir novedades y actualizaciones.